jueves, 2 de noviembre de 2017

Vestido de encaje FANTINE

Chloé ha pasado una tranquila tarde en la terraza disfrutando de las flores y las plantas. Parece una pequeña hada con este romántico y delicado vestido rosa de encaje con perlitas rosadas y rosita en el pecho.

















domingo, 17 de septiembre de 2017

Vestido amarillo claro SORBETE DE LIMÓN

Lesly se ha puesto este vestido de lana rizada adornado con puntilla, lazo de satén con perlitas, lazo de organza y flores de satén. Lo complementa con un bolso a juego y una rosita amarilla en el pelo. Para cualquier paseo en verano o fiesta de día.

















sábado, 9 de septiembre de 2017

Vestido FORESTA

Deerla leyendo la historia de sus antepasados. Lleva un vestidito de lana amarilla decorado con rositas rococó, lentejuelas y perlitas. Muy apropiado para pasear por el bosque con tu amigo dragón cualquier mañana que haga sol. 
























jueves, 20 de julio de 2017

Vestido ESPUMA

Lesly deslumbra a todos con este vestido largo de hilo egipcio blanco con volantes rosa y blanco, y más cuando se pone el precioso chal a juego… parece una rara flor de espuma rosada y blanca.














domingo, 9 de julio de 2017

Vestido LA VIE EN ROSE

Hace calor pero a Lesly no le importa, ella está fresquita y feliz con este alegre y colorido vestido largo de lana rizada color rosa con lazo, puntilla y tira de florecitas, y nos enseña su bolso decorado con una mariposa.















sábado, 24 de junio de 2017

Vestido nácar EDÉNICA

Para gran fiesta de verano o para casarse o para deslumbrar. Inspirado en la moda adlib. Lesly está preciosa con este vestido largo de hilo egipcio nácar con destellos, perlas, lazo y tira bordada. Lo acompaña con un bolso de hilo egipcio crudo y perlas, chal de hilo crudo y perlas y zapatos a juego.
















viernes, 16 de junio de 2017

Diario de una Nancy de los 70














Querido diario:
¡No te imaginarás lo que ha pasado hoy!
Ha sido un día de sobresaltos espantoso, terrible… Ay, menos mal que ya todo terminó, pero qué desastre, y el caso es que la intención era muy buena, pero el resultado… y es que hoy el papá les trajo un pollito a las niñas, un pollito de verdad. Y tú me dirás: Oooooooh, qué tierno, qué inocente, pero Nancy, ¿cómo hablas así, si se trata de un lindo pollito?
Pues sí, ya lo vas a entender.
Hace tiempo que la Eva y la Carmencita les piden a sus papás un pollito, y esto es porque la Mari Loli, una niña del bloque que se peina con dos coletas y es un poco bruta y antipática, siempre tiene algún pollito que su mamá le compra al hombre que se pone a venderlos en la plaza. La Mari Loli baja a la calle con una caja de zapatos con agujeros en la tapa y entonces todos los niños la rodean y ella les enseña su pollito de plumas suaves y amarillas, redondito, suave, como de peluche, con su piar bajito y sus ojitos negros como cabezas de alfiler, tan chiquitito que cabe en una sola de sus manitas y se lo enseña a los chiquillos que lo miran con la boca abierta mientras se aguantan las ganas de tocarlo, porque ella no los deja. En ese momento la Mari Loli dice, caprichosa, que se va a su casa, y todos tratan de convencerla de que no, que no se vaya, que se quede un rato más, porque si se va el pollito se va con ella, claro. Ella hace como que se lo está pensando, para que le sigan rogando que se quede, hasta que se harta y dice que no, que se va, y entonces llega el momento de máxima tensión, porque de entre todos elige a uno o dos privilegiados para que se suban con ella a su casa a jugar, y ahí si te permite coger al pollito una o dos veces y acariciarlo y jugáis en la terraza con él, y eso es como que te toque el gordo de la Navidad y todos quieren ser los elegidos para poder disfrutar, aunque sea un rato, del pollito.
Como te imaginarás, a pesar de su mal carácter, esto hace muy popular a la Mari Loli, todos los niños quieren ser sus amigos y, en alguna ocasión, la Eva y la Carmencita, o la Eva y la Elena, o la Carmencita y la Mariluz, han sido las elegidas. Y después, le piden un pollito a sus papás, una y otra vez, incansables, que quieren un pollito, solo para ellas, para poder disfrutar de él sin tener que aguantar a la tonta de la Mari Loli, y sin compartirlo con ella, claro.
Los papás nunca les han hecho caso, sobre todo la mamá, que dice que animales en un piso, no, que los animales son para el campo o, como mucho, para una casa con patio, pero la Eva y la Carmencita seguían dale que dale, sin atender a razones, y parece que al final el papá se ablandó. ¡En qué momento!